Introducción: la espalda no “se rompe” de repente
La mayoría de los dolores de espalda no aparecen de un día para otro.
Surgen tras horas frente al ordenador, sillas mal ajustadas, falta de movimiento y respiración superficial.
La buena noticia: el cuerpo no está “roto”, está desorganizado. Y eso se puede reeducar.
El método Pilates clásico, especialmente cuando se trabaja con precisión y conciencia, es una de las herramientas más eficaces para mejorar la postura, aliviar la espalda y recuperar movilidad.
En el contexto de Pilates en Girona, lo uso como una forma de devolver al cuerpo su eje natural, sin agresividad ni forzar.
No se trata de “enderezar” la espalda, sino de enseñarle a sostenerse de forma más inteligente.
Por qué la espalda sufre cuando pasas muchas horas sentado
Cuando permaneces sentado mucho tiempo, suele ocurrir:
La pelvis se va hacia atrás → se aplana o se colapsa la curvatura lumbar.
La columna dorsal se redondea → aparece la famosa “chepa” o cifosis.
La cabeza avanza hacia delante → tensión cervical y dolor de cuello.
La respiración se vuelve corta y alta → aumenta la sensación de cansancio.
No es solo un problema muscular: es un patrón de organización del cuerpo.
Por eso, estirar “un poco el cuello” o “hacer cuatro abdominales” no es suficiente.
El Pilates clásico trabaja justo en el origen: el centro (powerhouse), la alineación de la columna y la coordinación entre respiración y movimiento.
Cómo ayuda el método Pilates clásico a la espalda
En el Pilates clásico, cada ejercicio está diseñado para:
Reorganizar la postura desde el centro, no solo desde la musculatura superficial.
Movilizar la columna en todas sus direcciones: flexión, extensión, inclinación, rotación.
Descomprimir zonas rígidas y sobrecargadas.
Fortalecer la musculatura profunda que sostiene la espalda.
Trabajando de forma constante:
La espalda aprende a alargarse en lugar de colapsar.
El peso se distribuye mejor entre pelvis, columna y cintura escapular.
El cuerpo empieza a reconocer una nueva forma de sostenerse, incluso fuera de la colchoneta.
Puedes profundizar en estos principios en el artículo
Alineación y control en el método Pilates clásico: la inteligencia del cuerpo en movimiento
Beneficios concretos para la postura
Entre los efectos más visibles del trabajo continuado de Pilates clásico en la postura:
Mayor conciencia de cómo te sientas y cómo te colocas de pie.
Mejor alineación de la pelvis y la columna, con curvas fisiológicas más equilibradas.
Hombros menos elevados y menos adelantados.
Sensación de “ligereza” en la espalda, como si el cuerpo se alargara desde dentro.
Estos cambios no son solo estéticos. Una postura más organizada implica:
Menos presión sobre discos intervertebrales.
Menos dolores recurrentes en lumbar y cervical.
Menos fatiga al final del día.
La buena postura no es “estar recto”, es estar disponible para moverse en cualquier dirección sin esfuerzo extra.
El papel de la respiración en el alivio del dolor de espalda
La respiración es una de las grandes olvidadas cuando hablamos de espalda.
En el método clásico, se trabaja una respiración lateral y posterior, que:
Expande las costillas hacia los lados y atrás.
Libera la rigidez torácica.
Reduce el exceso de tensión en cuello y trapecios.
Una caja torácica fija obliga a la zona lumbar y cervical a compensar.
Respirar mejor significa cargar menos peso sobre la espalda.
Si quieres explorar más este tema, te puede interesar el artículo
La respiración en el método Pilates: el puente entre mente y movimiento
Mi enfoque de trabajo para la espalda en Pilates clásico
Desde mi visión de movimiento consciente, en las futuras sesiones de Pilates en Girona:
Observo cómo se organiza tu cuerpo al estar de pie, sentado y en movimiento.
Selecciono ejercicios del método clásico que ayuden a alargar, centrar y equilibrar tu columna.
Integro la respiración como herramienta para soltar tensiones y sostener el movimiento.
Te invito a llevar pequeñas claves a tu día a día: cómo sentarte, cómo levantarte, cómo respirar.
La sesión no termina cuando sales de la sala: el auténtico cambio ocurre en cómo te mueves en tu vida diaria.
Puedes conocer mejor mi visión global del método en el artículo
Pilates en Girona: movimiento consciente, precisión y energía vital
Conclusión: una espalda más libre, una vida más habitable
Si pasas muchas horas sentado, tu espalda no necesita castigo ni sobreesfuerzo; necesita ser escuchada y reeducada.
El Pilates clásico, trabajado con precisión y sensibilidad, ofrece una vía clara:
Menos dolor.
Más presencia.
Una postura más viva y disponible.
En Girona, mi propósito es que el método no sea solo una rutina de ejercicios, sino una forma de reconciliarte con tu espalda y con tu manera de habitar el cuerpo.

