Introducción: el cuerpo cambia, pero no se rinde
Cumplir 40 (y pasar de ahí) no es una sentencia de rigidez ni de dolor crónico.
Es, más bien, un punto de inflexión: el cuerpo ya no responde igual que a los 20, pero tiene memoria, resiliencia y capacidad de adaptación.
Lo que sí cambia es que:
los excesos se pagan más rápido,
las recuperaciones son más lentas,
aparecen molestias en espalda, cervicales, caderas o rodillas,
y el estrés acumulado se nota más en el cuerpo.
El método Pilates clásico, trabajado con precisión y respeto, es una de las mejores herramientas para mantener fuerza, movilidad y calidad de vida a partir de los 40.
No se trata de “volver al cuerpo de antes”, sino de habitar mejor el cuerpo que tienes ahora.
A partir de los 40, entrenar ya no va solo de rendimiento,
va de poder seguir viviendo con libertad de movimiento.
Qué cambia en el cuerpo a partir de los 40
A nivel general, con el paso de los años tiende a ocurrir:
Disminución progresiva de masa muscular si no se entrena.
Menos elasticidad en tejidos y articulaciones.
Más tendencia a la rigidez en caderas, columna y hombros.
Mayor facilidad para acumular tensión en espalda, cuello y mandíbula.
Metabolismo algo más lento y recuperaciones más largas.
No es una catástrofe, es información.
El cuerpo a partir de los 40 necesita:
estimulación regular, no golpes puntuales de esfuerzo,
movimiento variado y preciso, no solo más intensidad,
trabajo de fuerza y control, no solo estiramientos sueltos.
Ahí es donde el Pilates clásico encaja de forma casi perfecta.
Por qué el método Pilates clásico es ideal a partir de los 40
El Pilates clásico no fue diseñado como una moda, sino como un sistema completo de entrenamiento para toda la vida.
A partir de los 40, sus principios se vuelven especialmente valiosos:
Control y precisión
Menos movimientos “a lo loco”, más calidad en cada repetición.Trabajo desde el centro (powerhouse)
La zona abdominal, lumbar, caderas y suelo pélvico se vuelven clave para proteger la columna y las articulaciones.Movilidad de la columna en todas sus direcciones
Flexión, extensión, rotación, inclinaciones: la espalda deja de ser un bloque rígido.Equilibrio entre fuerza y flexibilidad
No solo estirar, no solo fortalecer: organizar el cuerpo para que funcione mejor.
Si aún no lo has leído, puedes ampliar esta base en
Qué es el método Pilates clásico y por qué sigue siendo relevante hoy
Beneficios de Pilates a partir de los 40
Con una práctica constante (aunque sea 1–2 veces por semana), muchas personas notan:
Menos dolor de espalda y más sensación de sostén desde el centro.
Mejor postura al estar de pie, sentado y caminando.
Aumento de fuerza funcional, útil para la vida diaria (cargar, agacharse, subir escaleras).
Mayor movilidad en caderas, columna y hombros, lo que alivia rigideces acumuladas.
Mejor gestión del estrés gracias a la respiración y al foco en el cuerpo.
Sensación de tener un cuerpo más disponible, menos “viejo” de lo que se pensaba.
Muchos de estos beneficios se conectan directamente con estos artículos publicados en el blog:
Mitos frecuentes sobre hacer Pilates a partir de los 40
Aún se escuchan frases como:
“Ya es tarde para empezar a entrenar”
“Soy demasiado rígido para hacer Pilates”
“Eso es más para gente joven o súper flexible”La realidad:
A partir de los 40, es el mejor momento para empezar, precisamente para cuidar lo que viene después.
La mayoría de personas que se acercan a Pilates clásico lo hacen con rigideces, dolores o miedos: el método está preparado para eso.
No necesitas ser flexible para hacer Pilates; haces Pilates para ganar flexibilidad, fuerza y control.
Lo importante no es la edad, sino cómo se adapta el trabajo a tu cuerpo y tu momento vital.
Cómo empezar con Pilates a partir de los 40 (sin morir en el intento)
Algunas recomendaciones si quieres empezar (o retomar):
Empezar poco a poco, pero con regularidad
Mejor 1–2 veces por semana de forma constante que un “atracón” esporádico.Avisar de tus antecedentes
Comenta si has tenido lesiones, operaciones, dolores crónicos o patologías específicas.Escuchar el cuerpo, no el ego
No hace falta “demostrar nada”. Se progresa desde donde estás, no desde donde “deberías estar”.Aceptar que el cambio es acumulativo
El cuerpo no cambia en una sesión, pero sí en meses de trabajo inteligente.
Mi enfoque de Pilates clásico en Girona a partir de los 40
En mi práctica de Pilates clásico en Girona, a partir de los 40 trabajo con tres ejes:
Cuidar la espalda y las articulaciones
Revisar cómo se organiza tu columna, cómo apoyas los pies, cómo se colocan caderas y hombros.
Esto se conecta con lo que ya compartí sobre espalda y postura en
Beneficios del método Pilates clásico para la espalda y la postura si pasas muchas horas sentado.Recuperar fuerza desde el centro
No se trata de “hacer abdominales”, sino de entrenar el powerhouse para que el cuerpo pueda sostenerse mejor, sin sobrecargar cuello, hombros o zona lumbar.Acompañar la dimensión mental y emocional del cambio de etapa
A partir de los 40, también cambian prioridades, ritmos y preocupaciones.
El movimiento consciente ofrece un espacio para escuchar el cuerpo sin juicio, como explico en
Pilates en Girona: movimiento consciente, precisión y energía vital
Longevidad en movimiento: pensar en el futuro desde hoy
Entrenar a partir de los 40 ya no va solo de estética o rendimiento:
va de poder:
subir escaleras sin ahogarte,
agacharte a jugar con un hijo, sobrino o nieto,
viajar sin que la espalda “se rompa” al segundo día,
levantarte de la cama con sensación de cuerpo vivo y no de maquinaria oxidada.
El Pilates clásico, con su énfasis en el eje, la respiración y el control, es una inversión de futuro:
cada sesión es una microdecisión a favor de tu longevidad,
cada ejercicio bien hecho es una pequeña prevención de problemas futuros,
cada respiración consciente es un recordatorio de que el cuerpo sigue siendo un lugar donde puedes habitarte.
Conclusión: nunca es tarde para organizar tu cuerpo de otra manera
A partir de los 40, el cuerpo no te pide que lo castigues; te pide que lo escuches y lo entrenes con inteligencia.
El Pilates clásico en Girona ofrece un camino para:
cuidar tu espalda, tus articulaciones y tu postura,
mantener y recuperar fuerza y movilidad,
gestionar mejor el estrés que también pasa factura al cuerpo,
y sostener una vida activa, creativa y consciente durante muchos años más.
No se trata de volver al cuerpo de antes,
sino de crear un cuerpo nuevo para la vida que tienes ahora.
Sobre el autor
Soy Antonio Izquierdo, artista del movimiento y profesor de Pilates clásico en Girona.
👉 Descubre más sobre mi enfoque en la página Pilates.

